El hombre siniestro

El hombre siniestro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Esta mañana, Amery ha vuelto al banco y se ha llevado el sobre. Ignoro el motivo de esto. Nos ha explicado, sin necesidad de hacerlo, que se lo llevaba porque le hacía falta. «Lo guardaré mejor en mi despacho», ha dicho. Pero yo me pregunto ahora: ¿de dónde ha sacado ese hombre esa enorme suma de dinero? ¡No me gusta esto! ¡No me gusta nada! A mí, aunque sea exceso de curiosidad, me gusta saber siempre de dónde procede el dinero, cómo se ha ganado. ¡Y esa suma tan enorme…! ¡Doscientas mil libras… un millón de dólares! ¿Por qué no ha ingresado esa suma en su cuenta? ¿Por qué la mete en su caja de seguridad, donde no le produce ningún rédito? ¡Es un verdadero crimen!

Señaló con el índice al doctor, como si le hiciera responsable de aquel crimen, y añadió:

—¡Y esto no son negocios! ¡Y a mí no me gusta un cliente de moral dudosa en los negocios! Y ahora, amigo Hallam, usted debe decirme de dónde procede ese dinero. Usted debe de saberlo, puesto que estaba enterado de la cifra y de que estaba precisamente en dólares.

Por una vez, el doctor no se mostró listo y sagaz, y dio al otro una respuesta vacilante y vaga, que no satisfizo al banquero.

De pronto, cambiando de tema, dijo:

—Uno de estos días voy a tener el gusto de tener una conversación con su amigo mister Tarn.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker