El hombre siniestro

El hombre siniestro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Oh, sí, oh, sí, por Dios! —exclamó el banquero con viveza—. ¡Qué cabeza la mía! Haga el favor de hacer constar también en mi declaración que, después de cenar, mi criado me ha traído una carta que, según me ha dicho, acababa de encontrar en el buzón. He abierto el sobre y he encontrado dentro solamente estas cuatro palabras, escuetas: «Usted suele hablar demasiado». Nada más que eso. Puede verse la carta. Naturalmente, no lo he entendido. Yo soy un hombre, por temperamento y por educación, muy reservado, y no puedo adivinar el sentido de ese anónimo en modo alguno. Y ahora, mayor Amery, ¿quiere preguntarme algo más?

—¡Oh, verá! Cuando le hemos encontrado a usted, el coche había desaparecido, ¿no es así?

—Desde luego. Y mis agresores también. ¿Usted no ha visto a nadie?

—¡Bueno, yo he visto gente que huía! Quiero decir, un coche que huía a toda velocidad. ¿Lo ha hecho constar usted, miss Marlowe?

Elsa asintió.

—Bien, en mi despacho encontrará usted una máquina de escribir. Diga a mistress Elsa que la acompañe. Quiero que la declaración esté escrita a máquina y firmada.

Elsa y miss Dame salieron de la habitación, y al verse solas en el despacho, adonde las había conducido el ama de llaves. Jessie preguntó, con voz aterrada:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker