El hombre siniestro

El hombre siniestro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Ralph se puso en guardia, porque el peligro, que él creía pasado, volvía a presentarse más agudo que nunca. Y dijo, en tono duro:

—Mire, amigo Bickerson, franqueza por franqueza: no me gusta cómo me habla usted. ¡Si cree que yo estaba mezclado con el tráfico de drogas, o que estoy relacionado, directa o indirectamente, con la muerte de mister Tarn, su camino es bien sencillo!

—Tal vez —dijo el detective, en cuyo rostro había leído Hallam que no aceptaba el desafío—; pero yo tengo la esperanza de ponerlo todo en claro, tarde o temprano. Desde luego, la receta estará anotada en sus libros también. De todos modos, le ruego me perdone tanta molestia —añadió en tono más amable y sonriendo—. Este crimen me tiene trastornado, créalo. Pero estoy seguro de que dentro de unos días estaré enterado de muchas cosas.

Cogió la botellita, se la guardó, y se despidió del doctor.

Al quedar solo, Hallam se sentó en una de las sillas del vestíbulo, y se enjugó el sudor que le bañaba la frente. Ahora comprendía lo simple que había sido. ¡Nada más sencillo que haber cogido aquella botellita, llevarla a su casa y echarla al fuego! Pero se había olvidado de ella, y ahora era un cuerpo del delito que le acusaba. El detective estaba en lo cierto: la receta estaría anotada en sus libros.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker