El hombre siniestro
El hombre siniestro —¡Esto es lo que mi compañera, miss Dame, llama «la verdadera vida»! —comentó Elsa, sonriendo—. Toda su ilusión es mezclarse con gente del gran mundo y encontrar, tal vez, un novio de la aristocracia para amarle de un modo romántico.
Los otros se rieron, y Ralph comentó:
—Aquà no vienen muchos aristócratas, aunque a veces se vea a gente conocida. Allà veo a Letty Milenko, del Gayety, y a lord Sterrer, que es aquel señor que baila con aquella muchacha tan desgarbada. A ella no la conozco, aunque creo haberla visto alguna vez.
Elsa se puso a observar a la pareja de lord Sterrer. Era una mujer de mediana estatura, más bien delgada, y cuyo traje parecÃa flotar alrededor de ella, como gasa de ensueño. Su pelo, su pecho, sus manos, relucÃan con el brillo de las joyas que llevaba.
De pronto, al dar la pareja una vuelta, miss Marlowe puso cara de espanto y de gran asombro: aquella mujer era… su compañera de trabajo, ¡la romántica miss Dame!