El hombre siniestro
El hombre siniestro —SÃ, vamos, creo que sÃ. Le advierto que sabemos muy poco de él. Ha vivido muchos años en la India. Incluso dicen que ni siquiera es inglés, sino que pertenece a la rama americana de los Amery. ¡Es un hombre misterioso!
Ralph Hallam sonrió, comentando:
—¡Estará medio loco, como muchos indios! El sol de allá les vuelve locos o maniáticos.
Pero Elsa lo negó, diciendo:
—¡No, nada de eso! Es un hombre brutal que la humilla a una a cada momento. Y, la verdad, es un hombre que tiene algo que fascina y subyuga, como si la dominara a una… Le encuentro misterioso, quizá porque ha vivido siempre entre peligros. ¡Mire usted, no sé lo que sucede en mi oficina, pero la correspondencia de Amery es algo inexplicable! Y él tiene una especie de influencia magnética que turba. Es extraño, ¿verdad?
—¡Tal vez! —dijo el doctor, sonriendo—. Pero ¿es que la hipnotiza a usted, acaso…?