El hombre siniestro
El hombre siniestro —¡Pasen órdenes a todas las comisarÃas de policÃa, para que se detenga al hombre cuyas señas son ésas! Telefonee al aeropuerto de Croydon para ver si ha huido en avión y ordene a la División C. que ocupe su casa hasta nueva orden. ¡En seguida!
El jefe esperó a que su ayudante saliera, y luego le dijo a Bickerson:
—Ahora esperaremos el nuevo informe que nos ha de enviar la policÃa de la City; pero usted podrÃa, mientras tanto, ir viendo a algún amigo del banquero. ¿Conoce a alguno de ellos?
Bickerson reflexionó un instante y luego dijo:
—Tengo entendido que el doctor Hallam era uno. Al menos, sé que habÃan comido juntos… y que el doctor tenÃa cuenta en el Banco Stebbing.
—¿Cómo? ¿El doctor?
—SÃ, señor.
—En ese caso vaya a verle cuanto antes. Puede que él le dé información de otros amigos del banquero. Mire a ver si encuentra una pista de ese Stillman. He oÃdo muchos rumores sobre este individuo, y seguramente es cliente del banco. El jefe de policÃa de la City me ha dicho por teléfono que ese Stillman es uno de los responsables de la quiebra. Y dÃgame algo por teléfono cuanto antes. Yo voy a hablar con el comisario a propósito de esa historia de miss Marlowe, ya sabe.