El hombre siniestro

El hombre siniestro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Ah! ¿Fue usted el que recogió al chino Feng Ho? —preguntó el detective, muy asombrado.

—En efecto. Yo fui uno de los que le recogieron.

—¡Ah! La policía de Hammersmith no me ha dicho nada.

—Sin duda, no repararon en mí. En realidad. Feng Ho y yo íbamos buscando al mayor Amery, que había salido de Herbert Mansion con gran rapidez y su criado chino temía que hubiera sido secuestrado, junto a miss Marlowe. Por cierto, me he enterado con alegría de que la pobre muchacha está sana y salva.

—¿Cómo lo sabe usted? —preguntó el detective con interés.

—He telefoneado esta mañana, porque había leído en los periódicos que se había encontrado a una pobre muchacha en Kensington.

—¡Es extraño! Y dígame: ¿podría decirme qué ha estado haciendo esta noche?

—Casi al minuto.

—¿A qué hora regresó usted a su casa?

—A la que le haya dicho a usted mi criado —respondió el doctor, sonriendo—. Muy tarde, desde luego. Serían más de las cuatro. Y en cuanto a mister Tupperwill, si es ése el objeto de su visita, no puedo informarle. Yo tenía una cuenta en su banco y habíamos comido juntos una o dos veces; pero de su vida privada sé menos que usted.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker