Enamórate de ti
Enamórate de ti Pero todo cambia cuando se toma conciencia: la autoestima no debe ser temida ni reprimida. Al contrario, debe ser cultivada con respeto y conciencia. Es un deber personal reconocer el propio valor y dejar de sabotearlo. No se trata de ignorar los defectos, sino de dejar de medir todo desde la falta. Amar el proceso de ser uno mismo es una elección que salva.
Este amor, cuando es auténtico, no se esconde ni se disfraza de falsa humildad. Tampoco necesita ser exhibido. Se vive en silencio, pero transforma cada paso que se da. Porque quererse honestamente es la base para construir un yo más libre, resistente y feliz. Enamorarse de uno mismo es, en definitiva, el acto más valiente de todos.
Quererse a uno mismo comienza por la forma en que uno se concibe internamente. El autoconcepto es esa estructura mental que almacena la idea de quién se es, qué se piensa de uno mismo, cómo se interpretan los errores y los aciertos. No se hereda ni viene dado por la genética: se aprende. Y en ese aprendizaje, los mensajes de la infancia, las opiniones de figuras significativas, los éxitos o fracasos tempranos, modelan un esquema interno que determina la forma en que se vive.
