La Etica Protestante y el Espíritu del Capitalismo
La Etica Protestante y el Espíritu del Capitalismo Además, y esto debería ser generalmente sabido, no sólo el significado de la palabra sino también el concepto es nuevo y constituye un producto de la Reforma. Y no es que no hayan existido ciertos antecedentes ya en la Edad Media y hasta en la Antigüedad del helenismo tardío para concebir el trabajo cotidiano y mundano del modo en que lo abarca este concepto de la profesión. De ello hablaremos luego. Indudablemente nuevo fue, en todo caso, un hecho: la concepción del cumplimiento del deber dentro del marco de las profesiones mundanas como el contenido más elevado que en absoluto podía adquirir la actividad moral autónoma. Fue esto lo que tuvo como consecuencia inevitable el concebir un significado religioso para el trabajo habitual mundano generándose el concepto de profesión en línea con este sentido. En el concepto de "profesión" se expresa así ese dogma central de todas las denominaciones protestantes que desecha la distinción católica entre "praecepta" y "consilia" en lo que atañe a los preceptos morales cristianos, que no considera la superación de la moralidad mundana por medio del ascetismo monacal como única forma de vivir de manera agradable a Dios, sino que reconoce exclusivamente el cumplimiento de los deberes mundanos tal como éstos emergen de la posición social del individuo, con lo que este cumplimiento se vuelve, precisamente, su "profesión".