La Etica Protestante y el EspÃritu del Capitalismo
La Etica Protestante y el EspÃritu del Capitalismo En Lutero {[62]} este pensamiento se desarrolla a lo largo de la primera década de su actividad reformadora. Al principio es de la opinión — completamente en el sentido de la tradición medieval predominante como la representada, por ejemplo, por Tomás de Aquino {[63]} — que el trabajo, si bien demandado por Dios, pertenece a lo creado y constituye el imprescindible sustento natural de la vida religiosa, con lo que es tan moralmente indiferente en si mismo como el comer y el beber {[64]}. Pero en Lutero la importancia de la profesión crece con la más definida implementación de la idea de la "sola-fide" y sus consecuencias, y con la contraposición progresivamente más aguda entre lo que emerge de esta idea y los "consejos evangélicos" católicos "dictados por el diablo" de los monjes. Desde esta óptica, el estilo de vida monacal se vuelve no tan sólo obviamente carente por completo de valor para una justificación ante Dios sino que Lutero hasta lo concibe como el producto de un desamor egoÃsta que le huye a las obligaciones mundanas.