La Etica Protestante y el Espíritu del Capitalismo
La Etica Protestante y el Espíritu del Capitalismo Benjamin Franklin se hallaba imbuido del "espíritu capitalista" en una época en que, por la forma, su empresa dedicada a la impresión de libros no se distinguía en nada de cualquier otra empresa artesanal. Y
veremos más adelante que, en absoluto, en los albores de la edad contemporánea, los portadores de aquella mentalidad que aquí hemos denominado como "espíritu del capitalismo" no fueron, de ninguna manera ni en forma predominante, los empresarios capitalistas del patriciado comercial sino, en una medida mucho mayor, las capas ambiciosas del artesanado industrial que formaba el estamento medio de la sociedad {[49]}.
Incluso en el Siglo XIX los representantes clásicos de la mentalidad señalada no son los distinguidos gentlemen de Liverpool y de Hamburgo con sus fortunas comerciales heredadas de antaño, sino los advenedizos emergentes de Manchester y de Renania-Westfalia. Algo semejante ocurría ya en el Siglo XVI: las industrias que en aquella época estaban surgiendo fueron en gran medida creadas por advenedizos {[50]}.