El alimento de los dioses
El alimento de los dioses —Estarán quietas un par de horas… —dijo Redwood—. Me siento muchacho otra vez.
—No podemos equivocarnos —dijo Bensington—, por oscura que sea la noche. Y a propósito… que hay sobre la luz…
—Luna llena —dijo el electricista—. Ya me he enterado.
Regresaron por el mismo camino y consultaron con Cossar.