El alimento de los dioses
El alimento de los dioses —PodrÃa llamarse Titanoforbia, ¿sabe? Alimento de Titanes… ¿Prefiere usted el anterior?
«¿De veras no le parece a usted, tal vez, demasiado…?»
—No.
—¡Ah! ¡Cuanto lo celebro!
Y por esto le pusieron por nombre Heracleoforbia durante todo el perÃodo de sus investigaciones, y en su informe (informe que no llegó nunca publicarse a causa de los inesperados acontecimientos que trastornaron todos sus propósitos) está escrito invariablemente de este modo. HabÃan ya preparado tres sustancias similares antes de que descubrieran la que habÃa sido prevista por sus especulaciones, y estas tres sustancias previas fueron llamadas Heracleoforbia I, Heracleoforbia II y Heracleoforbia III. Es, pues, la Heracleoforbia IV la que yo (insistiendo en el nombre original que le dio Bensington) denomino aquà el Alimento de los Dioses.