El alimento de los dioses
El alimento de los dioses —Hasta hace que la vieja bruja de la abuela no se vea tan mal —dijo Lady Wondershoot—. Siento de veras que haya vuelto al pueblo.
Naturalmente, como casi todos los niños de los labriegos, el elemento caritativo habÃa hecho su aparición, pero el niño pronto dejó establecido sin lugar a dudas por medio de un berreo colosal, su opinión sobre la capacidad del biberón, aquel elemento distaba todavÃa mucho de su objetivo.
El niño fue considerado la maravilla del siglo, y todo el mundo se hartó de maravillarse de su asombroso crecimiento. Y luego, ¡cosa rara!, en vez de pasar de moda para dar paso a otras maravillas, ¡siguió creciendo a ritmo más acelerado que nunca!
Lady Wondershoot oyó lo que le decÃa la señora Greenfield, su ama de llaves, con un asombro infinito.
—¿Que Caddles está otra vez abajo? ¿Que no tiene alimento para el niño? Pero señora Greenfield, ¡es imposible! ¡Esta criatura come como un hipopótamo! Estoy segura de que no es verdad.
—Estoy segura de que no la engañan, Milady —dijo la señora Greenfield.