El alimento de los dioses
El alimento de los dioses Salieron del túnel para descubrir más torres coronadas de sirenas, refugios rojos, y por último las apiñadas casitas de los suburbios más periféricos. El arte de fijar carteles no había perdido nada durante aquel intervalo, y de grandes tablones, de los topes de las casas, de las cercas y de centenares de puntos de vista similares surgían las policromas llamadas para la gran elección del Alimento Estrella. «Caterham», «Alimento Estrella» y «Pulgarcito, el matador de gigantes», una y otra, y otra vez, y monstruosas caricaturas y distorsiones… cientos de variedades de representaciones de aquellas grandiosas figuras brillantes de las que tan cerca habían pasado hacía sólo unos minutos…