El alimento de los dioses
El alimento de los dioses —¡Mucho! ¡Todo! ¡Suprimir el Alimento! Estos gigantes están todavÃa dispersos, todavÃa son inmaduros y se hallan desunidos. Encadenarlos, amordazarlos, silenciarlos. Detenerlos a cualquier precio. ¡Es su mundo o el nuestro! ¡Acaba con el Alimento! ¡Encarcelar a los que lo fabrican! ¡Hacer algo para parar a Cossar! No parece que recuerdes que basta una generación, una sola generación que aguante y luego… Luego podrÃamos nivelar esos terraplenes, rellenar sus huellas, quitar esas feÃsimas sirenas de los campanarios, destruir todos nuestros cañones elefantiásicos y volver nuestras miradas otra vez hacia el antiguo orden de cosas, hacia nuestra jugosa civilización antigua para la que está adaptada el alma del hombre. —Eso serÃa un tremendo esfuerzo.