El alimento de los dioses
El alimento de los dioses Fue la primera indicación del enorme interés que el pueblo tomaba en sus encuentros. Y en una ocasión —era la séptima vez y aquello precipitó el escándalo— se encontraron en el rumoroso erial, bajo la clara luz de la luna y se pusieron a hablar en voz baja, porque la noche era quieta y tibia.