El alimento de los dioses
El alimento de los dioses —Hay una nueva historia —decÃa el primer lacayo, mordisqueando el sobrante de los postres—. Por lo que he podido saber, la princesa gigante…
Y la señora encargada de la papelerÃa que hay al lado de la entrada principal del Palacio, donde los norteamericanos de poca categorÃa obtienen sus billetes para una visita oficial, repetÃa:
—Me han dicho que…
Y entonces: «Picaroon» dijo en la revista Gossip: —Estamos plenamente autorizados para negar…
Y asà toda la historia se hizo pública.