El alimento de los dioses

El alimento de los dioses

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Hicieron todo lo que pudieron para detenerle. Había un carro, según me han dicho, que iba por todas las calles, de un lado para otro, cargado de rollos de cadenas y de cables de navío destinados a servir de ataduras en aquella gran captura. No había intención de matarlo entonces.

—No forma parte de la conspiración —había dicho Caterham—, y no quiero que mis manos se manchen de sangre inocente. —Y había añadido—: …hasta que se hayan agotado todos los medios.

Al principio Caddles no comprendió la importancia de todas estas cosas. Cuando, por fin, lo comprendió, aconsejó a los policías que no hicieran tonterías y echó a andar a grandes zancadas, que dejó a todos los demás muy rezagados. Las panaderías eran las de Harrow Road, y de allí se fue, a través del canal de Londres, a St. John’s Wood. Se sentó en un jardín particular para descansar un poco y se vio inmediatamente atacado por otro grupo de policías.

—Dejadme tranquilo —rezongó.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker