El alimento de los dioses
El alimento de los dioses —¡Ah! —su corazón dio un gran salto de alegrÃa—. ¡Los gigantes se han mantenido firmes!
—Ha habido una lucha terrible… una terrible destrucción. Todo ha sido debido a un horrible malentendido… En el norte y en los Midlands han muerto varios gigantes… En todas partes.
—¿Están luchando ahora?
—No, señor. Se ha izado la bandera blanca pidiendo un armisticio.
—¿Ellos…?
—No, señor. El señor Caterham la izó… Todo este asunto ha sido un malentendido. Por esto quiere hablar con usted y exponerle su caso. Ellos insisten, señor, en que usted intervenga…
Redwood lo interrumpió.
—¿Sabe usted lo que le ha ocurrido a mi hijo?
—Fue herido.
—¡ExplÃquemelo! ¡ExplÃquemelo!
—Él y la princesa se presentaron antes de que el… el movimiento para rodear el campamento de los Cossar se hubiese completado… Me refiero a la hondonada de los Cossar, en Chislehurst. Se presentaron de repente, señor, con gran estrépito, a través de un denso campo de avena gigante, cerca de River, ante una columna de infanterÃa… Los soldados se habÃan mostrado muy nerviosos durante todo el dÃa y aquello ocasionó un verdadero pánico.