El alimento de los dioses
El alimento de los dioses Parece que durante un buen rato se comportaron de un modo bastante gallináceo, escarbando el suelo y cloqueando meditativamente, pero después uno de los pollos picoteó repentinamente una colmena del médico. Luego los cinco echaron a correr de un modo desmañado, a sacudidas y aleteos, como si tuvieran ataques de nervios, a campo traviesa, en dirección a Urshot, y Hickleybrow Street ya no los vio más. Cerca de Urshot llegaron por fin a dar con un alimento apropiado en un campo de nabos suecos y se quedaron allí picoteando con gran satisfacción hasta que los alcanzó su propia fama.