El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo »—Vete con tu padre —le respondÃ, queriendo decir al diablo.
»—No importa —contestó.
»Me hizo un guiño socarrón y soltó un hipo. Apoyado sobre la puerta, con el otro ojo contra el marco, comenzó a farfullar que habÃa estado fisgando en mi habitación y que habÃa ido a la policÃa aquella mañana, y que ellos habÃan anotado todas sus palabras, como si fueran perlas, dijo.
»Entonces me di cuenta de repente de que estaba en un aprieto. O contaba a los policÃas mi secreto y todo se sabrÃa, o pasarÃa por anarquista. Asà que me acerqué a mi vecino, lo cogà por el cuello y lo zarandeé un poco; luego recogà mis diamantes y me largué. Los periódicos de la tarde llamaban a mi cuchitril la fábrica de bombas de Kentish Town. Y ahora no puedo desprenderme de los diamantes ni por amor ni por dinero.
»Cuando voy a los joyeros respetables me dicen que espere, y en voz baja mandan al dependiente a buscar a la policÃa; yo entonces digo que no puedo esperar. Descubrà a uno que recogÃa cosas robadas, y sencillamente agarró el que le di y me dijo que si lo querÃa tendrÃa que llevarle a juicio. Ahora voy por ahà con varios cientos de miles de libras en diamantes alrededor del cuello y sin cobijo ni comida. Usted es la primera persona a la que he contado mi secreto. Pero me gusta su cara y estoy muy apurado.