El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Me miró a los ojos.
—SerÃa una locura —le dije— comprarle un diamante en estas circunstancias. Además yo no voy por ahà con cientos de libras en el bolsillo. Sin embargo, me inclino más bien a creer en su historia. Si le parece bien, haré lo siguiente: venga mañana a mi oficina…
—¡Usted cree que soy un ladrón! —dijo con viveza—. Usted se lo dirá a la policÃa. No voy a meterme en una trampa.
—De alguna forma estoy seguro de que usted no es un ladrón. Aquà tiene mi tarjeta. Cójala de todas formas. No tiene que presentarse a una cita. Venga cuando quiera.
Cogió la tarjeta con mis mejores promesas de buena voluntad.
—Piénselo mejor y venga —le dije.
Movió dubitativamente la cabeza.
—Algún dÃa le devolveré la media corona con intereses, unos intereses tales que le dejarán boquiabierto —me dijo.
—De todas formas, ¿guardará el secreto?… No me siga.
Cruzó la calle y se dirigió en la oscuridad hacia los pequeños peldaños que, bajo el arco, llevan a la calle de Essex. Dejé que se fuera. Y fue la última vez que lo vi.