El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Por entonces yo estaba excitado y bastante asustado.
—Davidson —le dije—, no temas.
Mi voz le sorprendió, pero no tan exageradamente como antes. Repetà las palabras en el tono más claro y firme que pude.
—Bellows —preguntó—, ¿eres tú?
—¿No ves que soy yo?
Se rió.
—No puedo verme ni siquiera a mà mismo. ¿Dónde diablos estamos?
—Aquà —le respond×, en el laboratorio.
—¡El laboratorio! —exclamó en tono perplejo llevándose la mano a la frente—. Estaba en el laboratorio hasta que brilló aquel relámpago, pero que me cuelguen si estoy allà ahora. ¿Qué barco es ése?
—No hay ningún barco —le dije—, sé razonable, amigo.
—¡Ningún barco! —repitió, y pareció olvidarse sin más de mi negativa.
—Supongo —dijo despacio— que estamos los dos muertos. Pero lo extraño es que me siento exactamente igual que si tuviera un cuerpo. Uno no se acostumbra de inmediato, me imagino. El viejo barco fue alcanzado por el rayo, supongo. Algo muy rápido, ¿eh, Bellows?