El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo —DeberÃa usted haber esperado a que entraran por la ventana —explicó Lord Aveling—. Lo habrÃan tenido mucho peor si de hecho hubieran cometido el robo. Y tuvo suerte de que dos policÃas estuvieran fuera junto a la verja y les siguieran a ustedes tres. Dudo que usted solo hubiera podido apresar a los dos, aunque fue condenadamente valiente por su parte de todas formas.
—SÃ, debà haber pensado en todo eso —dijo el señor Watkins—, pero no se puede pensar en todo.
—Desde luego que no —asintió Lord Aveling—. Siento que le hayan magullado un poco —añadió.
La partida se dirigÃa ahora hacia la mansión.
—Cojea bastante. ¿Puedo ofrecerle mi brazo?
Y en lugar de acceder a la mansión de Hammerpond por la ventana del vestidor, el señor Watkins entró en ella —ligeramente intoxicado y ahora propenso de nuevo a la alegrÃa— del brazo de un auténtico par del reino de carne y hueso y por la puerta principal.
—¡Esto —pensó el señor Watkins— es robar con estilo!