El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Los dos hablaban bajo y tenÃan los labios duros y secos. El que se llamaba Evans vino tambaleándose por la canoa hasta que pudo mirar por encima del hombro de su compañero. El papel tenÃa el aspecto de un tosco mapa. De tanto doblarlo estaba tan arrugado y gastado que se rompió, y el otro hombre sostuvo los descoloridos fragmentos por donde se habÃan roto. Sólo se podÃa descifrar de forma borrosa, a lápiz casi borrado, el contorno de la bahÃa.
Aquà —dijo Evans— está el arrecife, y aquà está el hueco —deslizó la uña del pulgar por el dibujo—. Esta lÃnea curva y torcida es el rÃo. ¡Qué bien me vendrÃa un trago ahora! Y esta estrella es el sitio.
—¿Ves esta lÃnea de puntos? —dijo el que tenÃa el mapa—. Es una lÃnea recta y va desde la abertura en el arrecife hasta un grupo de palmeras. La estrella está justo donde corta al rÃo. Tenemos que señalar el sitio cuando entremos en la laguna.
—Es extraño —comentó Evans tras una pausa—. ¿Para qué están estas pequeñas marcas aquà abajo? Parece el plano de una casa o algo asÃ, pero no tengo ni idea de qué puedan significar todas esas rayitas por aquà y por ahÃ. ¿En qué está escrito?
—En chino —dijo el hombre con el mapa.
—Por supuesto. Era chino —recordó Evans.
—Todos eran chinos —subrayó el del mapa.