El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo —Es mucho dinero —dijo el clérigo, y rebuscando en el bolsillo empezó a contar sus recursos. TenÃa poco más de treinta chelines, asà que apeló a su compañero, con quien parecÃa estar en términos de considerable familiaridad. Esto le dio al señor Cave la oportunidad de ordenar sus ideas y empezó a explicar de manera agitada que, de hecho, el cristal no estaba del todo disponible para la venta. A los dos clientes esto les sorprendió mucho, naturalmente, y preguntaron por qué no lo habÃa dicho antes de empezar a negociar. El señor Cave se turbó, pero se aferró a la historia de que el cristal no estaba a la venta aquella tarde, que ya habÃa aparecido un probable comprador. Los dos, tomándolo por un intento de subir todavÃa más el precio, hicieron ademán de salir de la tienda. Pero en ese momento se abrió la puerta de la trastienda y apareció la propietaria del flequillo oscuro y los ojos pequeños.
Era una mujer de facciones toscas, corpulenta, más joven y mucho más gruesa que el señor Cave. Andaba pesadamente y tenÃa la cara colorada.
—Ese cristal está en venta —subrayó—. Y cinco libras es un buen precio. ¡No sé qué te pasa, Cave, mira que no aceptar la oferta del caballero!