El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Era más brillante que ninguna otra estrella de nuestro cielo. Más brillante que Venus en su ápice de fulgor. Todavía relucía, blanca y grande, no una mera mancha de luz que pestañea, sino como un pequeño disco redondo, claro y refulgente, una hora después de haber salido el Sol. Y donde la ciencia no ha llegado los hombres miraron y temieron, hablándose unos a otros de las guerras y las pestes que son anunciadas por estas terribles señales de los cielos. Robustos bóers, oscuros hotentotes, negros de la Costa de Oro, franceses, españoles, portugueses estaban en pie en la cálida salida del sol observando cómo se ponía esta extraña estrella nueva.