El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Pero el resto de su liberación fue fácil. Se desató muy deprisa. Dio un paso desde el árbol y la cabeza le daba vueltas. Su último movimiento consciente fue hacia él. Se tambaleó y cayó. La mano cayó sobre el muslo. Era suave y húmedo y cedía a su presión. Él gritó al sentir su tacto, se retorció y se quedó quieto de nuevo.
Pronto una oscura forma perruna salió muy sigilosa de entre las cañas, se paró en seco y se quedó oliendo, dudó y finalmente se dio la vuelta y se escabulló de nuevo entre las sombras.
Mucho tiempo permanecieron allí inmóviles, con la luz de la luna que se ponía brillando sobre sus miembros. Muy despacio, tan despacio como el ponerse de la luna, la sombra de las cañas se deslizó sobre ellos hacia el montículo. Pronto, sus piernas quedaron ocultas y Ugh-lomi no era sino un busto de plata. Las sombras reptaron sigilosamente hasta el cuello, por encima de la cara y, así, por fin, la oscuridad de la noche los engulló completamente.
Las sombras se llenaron de características agitaciones. Hubo un ruido de patas y un débil gruñido, el sonido de un golpe.