El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo El ruido que hicieron produjo grandes aleteos desde la guarida del león y tres buitres de cabeza blanca se elevaron lentamente, dieron vueltas en círculo y vinieron a posarse en las ramas de un aliso que daba a la guarida.
—Nuestro señor está fuera —dijo la vieja apuntando—. Los buitres tienen su parte de Eudena.
Durante un tiempo permanecieron allí y luego, primero uno y después otro, volvieron a caer sobre el matorral.
Después, sobre los bosques del este, cubriendo el mundo entero de vida y color, fluyó, con el júbilo de un toque de trompeta, la luz del sol naciente. Al verlo, los niños gritaron a la vez y aplaudieron y empezaron a correr hacia el agua. Sólo la pequeña Si se rezagaba y miraba perpleja a los alisos donde había visto la cabeza de Eudena por la noche.