El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Corrió en línea recta por el estrecho camino a través de las cañas hasta el umbroso sitio donde Ugh-lomi estaba sentado con su muslo cicatrizado, acabando de despertar por los gritos y frotándose los ojos. Se acercó a él, como una mujer, con la pequeña Si en brazos. Con el corazón palpitándole en la garganta, gritó:
—¡Ugh-lomi! ¡Ugh-lomi, viene la tribu!
Ugh-lomi continuó sentado mirando fijamente con estúpido asombro a ella y a Si.
Ella apuntó con Si en un brazo. Rebuscó entre su reducida reserva de palabras para explicar lo que pasaba. Podía oír a los hombres voceando. Aparentemente se habían detenido fuera. Puso a Si en el suelo, cogió la maza nueva con los dientes del león, se la puso a Ugh-lomi en la mano, corrió tres yardas y recogió la primera hacha.
—¡Ah! —dijo Ugh-lomi ondeando la nueva maza. En un momento se hizo cargo de la situación y dando una voltereta comenzó a ponerse en pie con esfuerzo.