El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Pero antes de que Ugh-lomi pudiera levantarse los dos pelirrojos salían a trompicones de las cañas, con las lanzas y las piedras de matar listas, y el Serpiente justo detrás de ellos. Eudena le dio a uno en el cuello; no lo derribó, pero dio un traspié a un lado y estropeó el golpe de su hermano a la cabeza de Ugh-lomi. En un momento Ugh-lomi dejó caer la maza, había cogido a su atacante por la cintura y lo había derribado de lado, despatarrado. Se lanzó rápidamente sobre la maza y la recuperó. El hombre que Eudena había golpeado la atacó con su lanza al tiempo que se tambaleaba a causa del golpe y ella involuntariamente retrocedió para evitarle. Él dudó entre ella y Ugh-lomi, se medio volvió, dio un grito vago al encontrar a Ugh-lomi tan cerca, y en un momento Ugh-lomi lo tenía cogido por el cuello y la maza se había cobrado la tercera víctima. Al tiempo que caía, Ugh-lomi dio un grito —nada de palabras—, un alarido exultante.