El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo —Si hemos de alcanzar la ciudad antes de que lleguen aquà los pastores debemos partir —dijo Denton—. Tenemos que sacar la comida de la casa y comer mientras caminamos.
Denton miró de nuevo a su alrededor y evitando a los perros muertos cruzaron el espacio del jardÃn y entraron en la casa juntos. Encontraron la mochila con la comida y bajaron de nuevo las escaleras manchadas de sangre. En el vestÃbulo Elizabeth se detuvo.
—Un minuto —dijo—. Hay algo aquÃ…
Se dirigió a la habitación en la que crecÃa esplendorosa la florecilla azul.
—La quiero —dijo, y a continuación—: No puedo llevarla.
Impulsivamente se inclinó y besó los pétalos.
Luego silenciosamente, codo con codo, cruzaron el vacÃo espacio del jardÃn hasta el viejo camino real y orientaron resueltamente las caras en dirección a la ciudad distante, hacia la compleja ciudad mecánica de la época, la ciudad que habÃa engullido completamente a la humanidad.
Las vÃas de la ciudad
