El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Bindon, en su juventud, se había metido en especulaciones y había tenido tres brillantes chiripas. Durante el resto de su vida tuvo la sensatez de dejar a un lado las apuestas y el engreimiento de creerse un hombre muy listo. Cierto deseo de influencia y reputación le llevó a interesarse en las intrigas de negocios de la gigantesca ciudad en la que con tan buena suerte había especulado. Se convirtió por fin en uno de los accionistas más influyentes de la compañía propietaria de las plataformas de vuelo de Londres a las que venían aviones de todas las partes del mundo. Todo esto por lo que se refiere a sus actividades públicas. En su vida privada, era un hombre dedicado al placer. Y la historia de su corazón es la siguiente.
Pero antes de adentrarnos en tamañas profundidades tenemos que dedicar un poco de tiempo al exterior de esta persona. Su base física era delgada, baja y morena, y la expresión de su rostro, que tenía rasgos finos destacados por cosméticos, iba de una insegura satisfacción de sí mismo a un nerviosismo inteligente. Siguiendo la moda limpia e higiénica de la época, se había depilado la cara y la cabeza de forma que el color y contorno de su pelo variaba con la indumentaria que él cambiaba constantemente.