El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Entonces Bindon dejó repentinamente atónito a Mures y a sà mismo poniéndose de pie de un salto.
—¡Se divorciará de él! —gritó—. Asà lo quiero y asà se hará. ¡Por Dios que asà será! Él será humillado y ella también. A él lo machacaré y lo pulverizaré.
La idea de machacar y pulverizar le excitó aún más. Comenzó a dar olÃmpicos pasos por el pequeño despacho.
—¡La tendré! —gritó—. ¡La tendré! ¡Ni el cielo ni el infierno la librarán de mÃ!
La pasión se extinguió al expresarla y le dejó, al final, simplemente histriónico. Adoptó una pose, y con heroica decisión ignoró una aguda punzada de dolor en torno al diafragma. Mures estaba sentado con la gorra neumática desinflada y a todas luces muy impresionado.