El Dios Jimmy Goggles
El Dios Jimmy Goggles —Vi la cara del joven Sanders por encima de un hombro negro y desnudo; una lanza le atravesaba la garganta de parte a parte, y su boca y su cuello vertÃan en el agua chorros de color rosado. Se hundÃan dando vueltas, aferrados uno a otro, demasiado malheridos para soltarse. Y un segundo después, mi casco se dio un tremendo golpe contra la canoa de los negros. ¡Eran negros! Dos canoas llenas.
»Fueron momentos animados, créame. Always cayó al agua atravesado por tres lanzas. Las piernas de tres o cuatro negros pataleaban en el agua a mi alrededor. No pude ver mucho, pero una mirada fue suficiente para comprender que la partida estaba perdida, de modo que di a mi válvula un violento giro y volvà a descender burbujeando tras el pobre Always, sumido en un estado de pánico y estupefacción que usted, sin duda, puede imaginar perfectamente. Pasé al lado del joven Sanders y el negro, que ascendÃan de nuevo, luchando un poco todavÃa, y un momento después me planté en la penumbra de la cubierta del Pionero del Océano.