El Hombre invisible
El Hombre invisible La gente empezó a gritar y a correr. La noticia se difundió a voces y por instinto en toda la colina. La gente gritaba en la calle antes de que Marvel estuviera a medio camino de la misma. Todos se metieron rápidamente en sus casas y cerraron las puertas tras ellos. Marvel lo estaba oyendo e hizo un último y desesperado esfuerzo. El miedo se le habÃa adelantado y, en un momento, se habÃa apoderado de todo el pueblo.
—¡Que viene el hombre invisible! ¡El hombre invisible!