La isla del doctor Moreau
La isla del doctor Moreau —¿Y bien? —dije yo.
—… dijo que estaba muerto.
Pero Montgomery aún estaba lo suficientemente sobrio para comprender por qué yo negaba la muerte de Moreau.
—No está muerto —dijo, muy despacio—. No está muerto. Está tan vivo como yo.
—Algunos han quebrantado la Ley —dije—. Ésos morirán. Otros ya han muerto. Enseñadnos ahora dónde yace su cuerpo. El cuerpo que ha abandonado porque ya no lo necesita.
—Es por aquÃ, Hombre que camina por el mar —dijo el Monstruo Gris.
Y con aquellas seis criaturas por guÃas, nos adentramos en la maraña de helechos, enredaderas y ramas en dirección noroeste. Entonces vimos a un pequeño homúnculo rosado que corrÃa hacia nosotros dando gritos y huyendo de un monstruo feroz y salpicado de sangre que no tardó en alcanzarnos.