La Isla del Dr. Moreau
La Isla del Dr. Moreau Y con un aire de desprecio que me resultó humillante, Moreau y Montgomery se volvieron y echaron a andar delante de mí.
El grupo de bestias que aún merodeaba por allí volvió a esconderse entre los árboles.
Pasé junto a ellos con la mayor serenidad posible. Uno de ellos comenzó a seguirme, pero retrocedió en seguida cuando Montgomery restalló el látigo. El resto permaneció en silencio, observándonos. Puede que antes fuesen animales, pero jamás había visto a un animal intentando pensar.