Tono-Bungay
Tono-Bungay 6
Bien, supongo que ahora empezarán a comprender mi fracaso. He sido lo suficientemente generoso con estas justificaciones. Mi trabajo se hizo más y más timorato, mi comportamiento degeneró, mi puntualidad declinó; cada vez iba siendo más aventajado por el machacante paso de mis compañeros de estudios. Todas las reservas de energÃa moral que aún me quedaban se dirigÃan ahora a servir a Marion antes que a la ciencia.
Fui debilitándome terriblemente, desentendiéndome y escondiéndome; los gibosos hombres del norte, los pálidos hombres con pequeñas y cerradas mentes, los interesados y jadeantes compañeros de estudios contra los que al principio habÃa considerado que estaba enfrentado, pasaron al fin de la vehemente rivalidad a un desdén moral. Incluso una chica pasó por delante de mà en las listas. Entonces, por supuesto, convertà en una cuestión de honor el mostrar mi público desprecio a todas las reglas que realmente nunca habÃa pretendido jugar…