Tono-Bungay
Tono-Bungay Puede que esté equivocado al respecto. Puede que hubiese sido un hombre más eficiente de lo que soy ahora si hubiera cortado de raíz todos esos consumos divergentes de energía, taponado mi curiosidad hacia la sociedad con cualquiera de esas tonterías comúnmente aceptables, que hubiese abandonado a Ewart, que hubiera eludido a Marion en vez de perseguirla, que me hubiese concentrado. ¡Pero no lo creo!
Sin embargo, sí lo creí entonces, y me sentí lleno de remordimientos, aquella tarde, cuando me senté abatido en los jardines de Kensington y revisé, a la luz de las pertinentes preguntas del registrador, mis primeros dos años en Londres.