Tono-Bungay
Tono-Bungay Surgiendo por entre todos mis pensamientos, presentándose como un estribillo, estaba el golpe maestro de mi tÃo, su admirable toque de alabanza:
—Haz que todo funcione…, y luego hazlo despegar. ¡Sé que puedes! ¡Oh! ¡Sé que tú puedes!