Tono-Bungay
Tono-Bungay —¡Y totalmente innecesaria también! ¿Por qué no preparar una mezcla, digamos tres cuartas partes de rábano picante triturado y una cuarta parte de mostaza, darle un nombre atractivo y venderlo a dos veces el precio de la mostaza? ¿Entiende? Estuve a punto de empezar inmediatamente el negocio, pero ocurrió algo. Mi tren siguió su camino.
—Una idea divertida —dijo mi tÃo. Me miró—. Y realmente es una idea, George —añadió.
—¡Tome las virutas, por ejemplo! ¿Conoce aquel poema de Longfellow, señor, aquel que suena exactamente igual que la primera declinación? ¿Cómo es…? Oh, sÃ… ¡Man’s a maker men say!
—El hombre es un constructor dicen los hombres —murmuró mi tÃo—. Aunque en aquel tiempo maker querÃa decir también poeta.
Asintió con la cabeza, y murmuró algo más que se perdió en el aire.
—Un buen poema, sà —me dijo luego en un aparte.