Tono-Bungay
Tono-Bungay Pero esa fue una de nuestras últimas empresas antes de nuestra gran crisis, y la referiré a su debido tiempo.
Así es como el quap entró en nuestros asuntos, llegó como un cuento de hadas, y se convirtió en una realidad. Se fue haciendo más y más real, hasta que finalmente vi con mis propios ojos los montones que mi imaginación había visto hacía tanto tiempo, y sentí de nuevo entre mis dedos la textura medio blanda, medio granulosa del quap, como azúcar humedecido mezclado con arcilla y donde se agitara algo indefinido…
Uno tiene que tocarlo para comprender.