Tono-Bungay
Tono-Bungay —Este es un mundo benévolo, pese a mis actuales desastres —dije—. Ahora sé cómo hacer las cosas. Si te tuviera trabajarÃa por ti… En un año podrÃa ser un hombre próspero…
—No —cortó—. Te lo diré claramente: tengo que volver con Carnaby.
—Pero…
No me sentà furioso. No tenÃa ese tipo de celos, nada de orgullo herido, ninguna sensación de agravio. Mi único sentimiento era una gris desolación, de incomprensión.
—Mira —dijo—. He estado despierta toda la noche y todas las noches. He estado pensando en esto… a cada momento cuando no estábamos juntos. No estoy respondiendo a un impulso. Te quiero. Te quiero. Te lo diré más de diez mil veces. Pero asà son las cosas…
—El resto de nuestras vidas juntos —dije.
—No podrÃa ser juntos. Ahora estamos juntos. Ahora hemos estado juntos. Estamos llenos de recuerdos. No creo que pueda olvidar nunca ni uno solo de ellos.
—Ni yo.
—Y deseo cerrar el asunto y dejarlo tal como está ahora. Entiéndelo, querido, ¿qué otra cosa podemos hacer?
Volvió hacia mà su pálido rostro.