Tono-Bungay
Tono-Bungay —Esto es todo —dijo.
—¡Todo! —protesté.
—Soy más juiciosa que tú. Juiciosa más allá de las palabras.
Clavó sus ojos en mÃ, y brillaban con lágrimas.
—No desearÃa tener que decirte nada… excepto lo mismo que tú estás diciendo —murmuró—. Pero es inútil, querido. Sabes que es inútil todo lo que digas.
Intenté mantener el tono heroico, pero no me escuchó.