La piedra de toque

La piedra de toque

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Gire… dé la vuelta… donde sea… Tengo prisa…

Cuando el taxi daba la vuelta vio de reojo por última vez a las dos figuras. No se habían movido. Alexa, con la cabeza agachada, seguía escuchando.

—Dios mío, Dios mío… —gimió.

Era espantoso… abominable… no podía entenderlo. Aquella mujer ya no era nada para él… menos que nada… La sangre le zumbaba en los oídos y le cegaba los ojos. Sabía que sólo se trataba del instinto primario y que, en lo concerniente a su ser racional, era igual que cualquier otro impulso reflejo de su cuerpo; pero eso sólo transformaba la angustia en repugnancia. Sí, era asco lo que sentía… casi una náusea física. Los gases venenosos de la vida inundaban sus pulmones. Tenía ganas de vomitar, unas ganas terribles…

Volvió a casa y se fue a su habitación. Daban una pequeña cena esa noche y, cuando bajó, los invitados estaban llegando. Miró a su esposa: su belleza era extraordinaria, pero le pareció la belleza del mar calmo en una costa sin luz. Y le dio miedo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker