La piedra de toque
La piedra de toque Al principio no conversaban demasiado y ambos debían sortear un camino tortuoso para esquivar el tema que se interponía entre ellos como un bosque encantado. Pero todas las palabras, todas las acciones parecían mirar en la misma dirección, conducir al mismo sitio, como si de su sombra envenenada brotara una fuente con poderes curativos. ¡Ay, si pudieran extirpar la maleza y abrirse paso hasta aquella reconstituyente primavera!