De profundis y otros escritos de la carcel
De profundis y otros escritos de la carcel Admitiré que es una carta muy dura. No he tenido miramientos contigo. Dirás que, después de admitir que habría sido injusto ponerte en la balanza frente al más nimio de mis pesares o mi pérdida más ínfima, lo he hecho y he procedido a llevar a cabo un análisis pormenorizado de tu naturaleza. Es cierto. Pero debes recordar que fuiste tú quien te colocaste en el platillo.