De profundis y otros escritos de la carcel
De profundis y otros escritos de la carcel yace, con grilletes en los pies,
envuelto en una sábana de fuego.
Y mientras tanto la cal ardiente
devora carne y huesos;
devora por la noche los huesos quebradizos
y por el dÃa la carne tierna;
devora carne y huesos alternativamente,
pero devora sin cesar el corazón.
*
Durante tres largos años no sembrarán,
ni cavarán ni plantarán allÃ;
durante tres largos años el maldito lugar
será estéril y baldÃo
y mirará al cielo interrogante
con mirada comprensiva.
Creen que el corazón de un asesino corromperá
cada simple semilla que se plante.
¡No es verdad! La generosa tierra de Dios
es más generosa de lo que creen los hombres
y hace que la rosa roja más roja resplandezca
y la rosa blanca más blanca crezca.
¡De su boca una roja rosa roja!
¡De su corazón, una blanca!
¿Quién puede decir de qué extraña manera
Cristo hace cumplir su voluntad,
después de que el seco cayado que el peregrino llevaba